El problema base del cambio climático es la falta de justicia y democracia real

Bloqueo de la cumbre del G8 en Alemania

Si no queremos caer en el abismo de los límites, hace falta un movimiento social disruptivo e imaginativo

El problema clave de nuestro mundo – no solamente del cambio climático, sino también de la injusticia, de la pobreza, de la falta de derechos humanos – es un déficit democrático”, según Kumi Naidoo, activista contra el apartheid de Sudáfrica, jefe de Greenpeace Internacional desde 2009-2015, y a partir de agosto de 2018 secretario general de Amnistía Internacional1. "Es obvio que demasiados gobiernos y empresas no nos escuchan y ponen el poder y el beneficio económico encima de la gente, ignorando lo que es en el mejor interés de la humanidad. Es cada vez más difícil obtener su atención – pero sabemos una cosa que funciona, y es la desobediencia civil y la protesta pacífica. Cada acto de rebelión – no importa si parece insignificante – tiene sentido."2

Esta perspectiva también es relevante en relación con los límites del crecimiento, o “el abismo de los límites” sobre los que estamos caminando, según un informe reciente de Ecologistas en Acción y de La Transicionera3. Para frenar nuestra caída al abismo – para “colapsar mejor” en palabras de Jorge Riechmann – hacen falta cambios profundos que solamente son posibles con un nuevo movimiento social potente. En este artículo me gustaría presentar unas propuestas sobre cómo podríamos iniciar o impulsar tal movimiento.

 

Puntos de partida

Nos encontramos en un momento histórico de crisis global como consecuencia del crecimiento económico permanente que requiere el capitalismo, y que sólo es posible con crecientes usos de materia y energía. No estamos hablando de una de las crisis cíclicas de la economía capitalista, sino de otra de alcance global que pone en cuestión los fundamentos mismos del marco civilizatorio bajo el que se han desarrollado las sociedades contemporáneas.” Con estas palabras el ya mencionado informe de Ecologistas en Acción y de La Transicionera abre la parte del contexto actual4.

Unos de los aspectos de la crisis son:

El cambio climático ya está en marcha. Según el Panel Intergubernamental sobre el cambio climático (IPCC, según sus siglas en inglés), "el cambio climático afecta ya a millones de personas, ecosistemas y especies en todo el mundo", pero si no se hace nada al respecto "provocará mayores y más severos impactos "5.

Bloqueo de EDF en Londres
Acción en contra de la construcción de una nueva central nuclear en el Reino Unido. Foto: Kick Nuclear

El agotamiento de recursos fósiles – petróleo, gas natural y carbón – es una realidad. Ya hemos alcanzado el pico de extracción de todos los líquidos combustibles (todo tipo de petróleo), o esto sucederá en 2024 – muy pronto. El pico de gas natural sucederá entre 2020 y 2040, y el del carbón entre 2025 y 2040. No obstante, quizás el agotamiento de las energías fósiles es el problema menor. En realidad, no nos podemos permitir quemar las energías fósiles que se quedan si queremos limitar el cambio climático a 2ºC – ni la mitad de las reservas: “Los datos básicos del cambio climático son siniestros: El 80% de las reservas de combustibles fósiles tienen que permanecer bajo tierra para que no superemos los 2ºC de calentamiento.6

La pérdida de la biodiversidad no es meramente un tema de la conversación de la naturaleza. “Los únicos afectados no son los animales silvestres y las plantas: cada vez más, las personas también son víctimas del deterioro de la naturaleza. Los sistemas vivos mantienen respirable el aire y el agua potable y nos proporcionan alimentos nutritivos. Para seguir prestando estos servicios vitales necesitan conservar su complejidad, diversidad y resiliencia.7 Según el mismo informe, “la población mundial de peces, aves, mamíferos, anfibios y reptiles disminuyó un 58% entre 1970 y 2012, debido a las actividades humanas; y ofrece la tendencia para el año 2020, un escenario demoledor que prevé una disminución de hasta un 67% en tan solo medio siglo (en el periodo 1970-2020)” - un aumento del ritmo global de las extinciones hasta 1000 veces con respecto al ritmo “natural” típico de los largos períodos de la historia de la Tierra8.

 

El agotamiento de materiales, suelo y agua se añade a estos problemas. El consumo de minerales desde el siglo XIX ha seguido también un crecimiento exponencial, llegando a una situación en la que la demanda es mucho mayor que su disponibilidad. Minerales como mercurio, arsénico, estaño, plomo, cadmio, fósforo y otros, utilizados en una gran parte de la industria y agroindustria, ya han superado su cenit de extracción. Otros minerales claves, como el zinc, manganeso, litio, cromo, níquel o cobre están en su punto de cenit.

El suelo y el agua también son recursos esenciales limitadas y en peligro. El 20% de los acuíferos del mundo están sobreexplotados. La erosión y los impactos del cambio climático (por ejemplo, la desertificación) también están reduciendo de forma importante la disponibilidad de suelos fértiles. El 70% del agua se emplea en alimentación, y con el agotamiento de los acuíferos la producción de alimentos también se verá irremediablemente comprometida9.

Ante de esta crisis faltan respuestas adecuadas. No podemos confiar en nuestros gobiernos o acuerdos internacionales. “Tan rápido como la tinta se seca después de que los jefes de Estados han firmado las declaraciones, se olvidan de sus compromisos, o desarrollan estrategias para disminuir sus compromisos. Puede parecer una perspectiva cínica. Pero mire los resultados de reuniones intergubernamentales recientes – las cumbres del G8, el protocolo de Kyoto, varias cumbres de la ONU sobre igualdad de género – uno tendría una suerte extrema que después encuentre una cuota de cumplimiento de solamente el 25%10. Ante el abismo de los límites y el cambio climático no nos podemos permitir esto.

Ni la izquierda tradicional (socialdemócrata o socialista), ni el movimiento de transición tienen respuestas adecuadas. La primera no toma en cuenta los límites del crecimiento en un planeta finito, el segundo no sale de su gueto de freaks ecologistas y no toma en serio las necesidades de las personas ya víctimas del colapso y expulsadas de lo que se queda del Estado del bienestar.

Mientras no haya un movimiento social potente que promueva otras respuestas (y que hable francamente de los límites del crecimiento y de la crisis civilizatoria en la que nos encontramos) es poco probable que desde la población se vayan a exigir los cambios más profundos necesarios, ni tampoco asumir las responsabilidades al nivel individual que hacen falta.
 

Problemas de movimientos sociales

Aunque los procesos de los movimientos sociales muchas veces son lentos, hay pocas (ningunas) alternativas para impulsar estos procesos – si no queremos caer en un eco-fascismo o en un negacionismo a la Donald Trump. Mientras el ecofascismo sí sería una respuesta al colapso – aunque no una respuesta justa – el negacionismo nos llevaría más rápido a un colapso más brutal.

Aunque los procesos de los movimientos sociales son lentos, a veces “hay semanas en las que pasan décadas” (Lenin). O, en otras palabras, cuando los procesos llegan a una masa crítica, se pueden desencadenar cambios profundos rápidamente, primero en la opinión pública, y luego también en el comportamiento y la política. En este sentido, las semanas en las que pasan décadas dependen de un trabajo de décadas que construye las condiciones que hacen posible estas semanas. La Primavera Árabe es un ejemplo, el 15M y Occupy otro.

Un nuevo movimiento social que responde a la crisis civilizatoria debería asumir como temas centrales la justicia, tanto social como climática, medioambiental y de recursos, así como buscar nuevas alianzas con las poblaciones ya víctimas de la crisis, tanto dentro de nuestro país como en el mundo. Es importante hablar de los intereses que nos han conducido al colapso, y hablar de que la justicia marca un valor positivo e importante. Como dice Bill Moyer, un aspecto muy importante del marco estratégico de cualquier movimiento debería ser que el movimiento representa la justicia social frente de los intereses creados de unos pocos11. El framing del movimiento tiene que hacer referencia al cambio climático como un discurso presente. Tiene poco sentido no utilizar una crisis ya presente en la conciencia de una gran parte de la población, aunque las soluciones propuestas mayormente se quedan demasiado cortas. Según una encuesta elaborada para Greenpeace España, “en torno al 70% está dispuesto a adoptar medidas que contribuyan a mejorar el cambio climático, y prácticamente el 90% de las personas encuestadas se manifiestan abiertas a reducir su consumo de energía en alguna medida12
 

Una propuesta en varias fases: romper el silencio y la comodidad

Volviendo a Kumi Naidoo – “sabemos una cosa que funciona, y es la desobediencia civil y la protesta pacífica. Cada acto de rebelión – no importa si parece insignificante – tiene sentido."13 – propongo empezar a construir este nuevo movimiento social que hace falta. Lo que propongo abajo no es un plan estricto a seguir. Es más una visión, un llamamiento para pasar a la acción, a construir un movimiento. Espero que si nos juntamos de forma constructiva vamos a construir algo bastante distinto a lo que estoy planteando en lo siguiente – y creo profundamente en esta inteligencia colectiva.

Antes de la primera fase de este nuevo movimiento vamos a necesitar una fase de construcción de alianzas, del desarrollo de estrategias y de preparación propia: formación en noviolencia y desobediencia civil, hablar de nuestros miedos, construir redes de apoyo para afrontar la represión (cajas de resistencia, redes de apoyo a personas en la cárcel y su entorno). Lo que propongo es entrar en serio en un conflicto con el sistema y las instituciones que nos han llevado al abismo. Este va a tener su precio, y la represión es una respuesta muy probable (hablamos de las Leyes Mordaza). Si queremos somos serixs sobre entrar en el conflicto, mejor prepararnos bien. No sería solamente un juego.
 

Silencio = Muerte: aprender de ActUP para despertar a la población

El objetivo principal de una primera fase sería despertar a una parte relevante de la población y construir un movimiento mucho más potente. No tengo la expectativa que en esta fase se puede conseguir ya cambios políticos significativos.

Para despertar a personas es poco útil solamente difundir información – hacer charlas, publicar informes u ofrecer talleres. Mientras todo esto es importante, no es suficiente – solamente llega a una pequeña parte de la población ya convencida o al menos abierta. Hace falta una estrategia más imaginativa y disruptiva, y propongo aprender, por ejemplo, del movimiento ActUP en Estados Unidos durante la segunda mitad de los 1980s.

ActUP (AIDS Coalition to Unleash Power – Coalición de SIDA para soltar el poder) surgió en el 1987, primero en Nueva York. Cuando surgió ActUP en Estados Unidos ya habían muerto más que 40 000 personas de SIDA. En este momento lo primero que era importante era el lema de ActUP: silencio = muerte. Este lema cambiaba el discurso, y sobre todo apuntaba a responsabilidades. Estas ya más de 40 000 personas fallecidas no habían muerto por mala suerte, por contraer una enfermedad para la que no existía tratamiento. Habían muerto por el silencio de una sociedad homofóbica, y sobre todo por la pasividad de las autoridades antes de esta nueva enfermedad, a las que no importaba proveer los recursos necesarios para la investigación sobre el VIH, la educación pública (no homofóbica), y para el cuidado de las personas seropositivas o enfermas. En el nuevo discurso de ActUP no era el virus VIH el responsable de 40 000 muertos, sino el gobierno de Ronald Reagan.

El otro aspecto importante de ActUP era su forma de actuar: rompiendo el silencio a través de acciones directas noviolentas muy imaginativas, y también mediáticas. Para esto, eran importantes las acciones directas y de desobediencia civil, con la represión que generaron. Una de las primeras acciones masivas que contribuyeron al crecimiento de ActUP en todo las EE.UU. era una acción directa noviolenta en frente de la Corte Suprema en Washington DC en octubre de 1987, tres días después de la “Marcha a Washington” del movimiento LGBT, en la que participaron 4 000 personas y por la que fueron detenidas más que 600 personas14.

Obviamente, no podemos copiar a las acciones de ActUP. Pero creo que sería interesante dejarnos inspirar por la creatividad y la furia de ActUP ante del contexto del colapso, y buscar formas de acción que puedan trasladar nuestra furia y desesperación. Pero, es una desesperación no solamente por el colapso, sino también por la pasividad ante del colapso, por la injusticia, por las instituciones responsables que nos han llevado al abismo del colapso y que ahora nos quieren vender una cuarta revolución industrial y un capitalismo verde, que no van a solucionar nada. Es importante salir de una imagen del colapso como destino y hablar de las responsables y responsabilidades, y de las víctimas (aunque la realidad no es tan blanca y negra).

Veo dejarnos inspirar por ActUP como una primera fase de un nuevo movimiento de un trabajo de varios años (o una década), para construir las condiciones para que luego pasen décadas en semanas.
 

Desobediencia civil masiva: la construcción de una crisis social y política para forzar un diálogo social

Aunque ActUP en su momento y en su tema tuvo mucho éxito, en el contexto del colapso no va a ser suficiente la presión social y política que ActUP era capaz de movilizar. Hace falta más. Hace falta un movimiento mucho más potente, con una base en las comunidades al nivel local.

Un ejemplo de tal movimiento sería el movimiento para los derechos civiles de la población afroamericana en los Estados Unidos en los años 1960.

Acción en Barbate
Acción en contra de maniobras de la OTAN en Barbate, 2015

El papel de la desobediencia civil de masas, mucho más allá de las acciones directas noviolentas estilo ActUP (y a años luz de los espectáculos mediáticos estilo Greenpeace) sería clave en una segunda fase del movimiento. En su famosa carta desde la cárcel de Birmingham, Martin Luther King escribió:

 

Puede que os preguntéis: ‘¿por qué la acción directa? ¿Por qué las sentadas, las marchas, etc.? ¿El mejor camino no es la negociación?’ Estáis en lo cierto con vuestro llamamiento a la negociación. Efectivamente, éste es el objetivo de la acción directa. La acción directa noviolenta busca crear una crisis tal y generar una tensión tal que una comunidad que constantemente se ha negado a negociar, se vea obligada a enfrentarse al problema. Busca dramatizar el conflicto tanto, que ya no pueda ser ignorado más15.

En el contexto de Martin Luther King la “comunidad que constantemente se ha negado a negociar, se vea obligada a enfrentarse al problema” era la comunidad (y sus instituciones) sobre todo en los Estados del sur de los EE.UU. que se ha negado a asumir el racismo institucional (e individual) y la segregación en estos Estados.

Trasladado al contexto del cambio climático y del colapso civilizatorio esto significaría construir una crisis social y política que ya no permite tanto a la parte de la población todavía negando el colapso como a las instituciones del Estado y las empresas principales capitalistas a seguir ignorando lo que significa el colapso y la crisis del cambio climático, y así forzar cambios profundos.

Sería importante buscar instituciones con un alto significado simbólico, pero también para el funcionamiento diario del sistema productivista y extractivista actual como objetivo de campañas de resistencia civil masiva que pueden romper el funcionamiento normal del sistema, y construir una crisis y una tensión potente.
 

Construir estructuras alternativas paralelas

Estoy convencido de que las estructuras actuales (tanto el Estado como las empresas) no pueden ser parte de la solución – forman parte del problema.

En el contexto del colapso en esta fase el enfoque podría pasar a un nuevo concepto municipalista de barrios o ciudades en transición, entendido con un aspecto potente del community organizing y del desarrollo de contrapoder (muy distinto del concepto de transición de los “Transition Towns”). Estos barrios en transición al mismo tiempo deberían ser barrios en resistencia. Mientras pienso que sería importante experimentar con barrios y ciudades en transición basados en el community organizing, crear alianzas con las poblaciones ya marginadas o expulsadas por el sistema ya anteriormente, empezando ahora mismo, al mismo tiempo creo que éstos solamente pueden desarrollar su potencial con un cambio del paradigma al nivel estatal como resultado de un movimiento potente como lo he propuesto arriba.

Lo que hace falta, según Yayo Herrero, es: “la construcción de poder ciudadano. La disputa de la hegemonía cultural que nos conduzca a la disputa de la hegemonía política. Construir un tejido social que pueda impulsar, sostener y apoyar a aquellas instituciones que quieran ir por el camino de las transiciones socioecológicas y que pueda forzar a otras instituciones a que se sumen a la dinámica16.
 

De consecuencias y contraindicaciones

Aunque estoy muy de acuerdo con Emma Goldman (si no puedo bailar, no es mi revolución), el cambio social profundo que hace falta no va a ser un juego. Como dijo Arundhati Roy durante el Foro Social Mundial en enero 2004 en Mumbai: “Fue maravilloso que el 15 de febrero del año pasado, en una espectacular demostración de moralidad pública, 10 millones de personas en cinco continentes marcharan contra la guerra en Irak. Fue maravilloso, pero no fue suficiente. El 15 de febrero cayó en fin de semana. Nadie tuvo que perder un día del trabajo. Las protestas de vacaciones no paran las guerras17. Las protestas de vacaciones mucho menos van a frenar al colapso, o construir una nueva sociedad que nos permitiría “colapsar mejor”.

Por eso, desde el inicio de construir este nuevo movimiento veo como temas claves:

Prepararnos para la represión: La desobediencia civil masiva va a llevar a muchas personas a la cárcel, y además es probable que muchas personas serán multadas. De hecho, en el Estado español existe la experiencia de un movimiento social que se ha afrontado a una represión fuerte: el movimiento de insumisión de los años 1990 con miles de personas presas. De este movimiento (y de otros movimientos) existe una rica experiencia de cómo prepararse para la represión, de la construcción de redes de apoyo social, y mucho más.

Construir una base económica del movimiento: Es obvio que no hay subvenciones públicas para tal movimiento. Pero si las hubiera, no creo que sería una manera adecuada de financiación. Entonces es importante ya desde el inicio desarrollar unas estrategias de construcción de una base económica para el movimiento – la recaudación de fondos (donaciones privadas), una tasa solidaria voluntaria, etc. ¿Quizás también hay que pensar en cómo proteger estos fondos de la mano del Estado?

La importancia de la noviolencia: Finalmente, pero no menos importante, pienso que es clave construir desde el inicio una cultura y visión de la noviolencia como aspecto clave del movimiento. La noviolencia es más eficaz, como muestran Maria Stephan y Erica Chenoweth: “Nuestros resultados muestran que 53% de las grandes campañas no violentas han tenido éxito, frente a 26% de las campañas de resistencia violenta.18 Además, la acción noviolenta hace más fácil tomar decisiones individuales sobre el nivel de la participación, y sobre el riesgo que una persona puede aceptar. Así permite reducir el impacto negativo en la vida diaria de una persona, y hace posible la participación de casi cualquiera persona: personas de todas identidades de género, niñxs y jóvenes, personas mayores, personas con discapacidades, etc. Por esa ventaja de la acción noviolenta, cuando unas personas empiezan a participar este puede iniciar un “carro revolucionario” (Timur Kuran)19 que hace que pasen estas décadas de las que habló Lenin en pocas semanas. Además, como dicen Fernández Durán y González Reyes: “La estrategia violenta fracasa cuando triunfa y cuando fracasa. La noviolencia fracasa sólo cuando no consigue sus objetivos y, aún en ese caso, mejora el tejido social.20

¿Y ahora qué?

La tarea es grande, como también es la crisis a la que nos enfrentamos. No obstante, hay que empezar ya. No hay movimiento sin una visión, y tampoco hay movimiento (o revolución) sin unos inicios muy modestos.

Propongo empezar con unas primeras reuniones de personas y colectivos que se dejan inspirar por esta propuesta y quieren construir un nuevo movimiento en este sentido. Empecemos a formar primeras alianzas y diseñar unas estrategias como lanzar este movimiento.

Podemos pensar en muchos obstáculos, y es cierto que nos vamos a encontrar con muchos. Pero, ¿cuál sería la alternativa? Caer en el abismo de los límites.

1Amnistía Internacional: Amnistía Internacional nombra a Kumi Naidoo como próximo secretario general, 21 de diciembre de 2017, https://www.amnesty.org/es/latest/news/2017/12/kumi-naidoo-next-amnesty-international-secretary-general/ (acceso el 3 de enero de 2018)

2Kumi Naidoo: Greenpeace's Shard ascent reminds us of the power of civil disobedience, The Guardian, 11 de julio de 2013, https://www.theguardian.com/commentisfree/2013/jul/11/greenpeace-london-shard-arctic-protest (acceso el 3 de enero de 2018)

3Ecologistas en Acción y La Transicionera: Caminar sobre el abismo de los límites, 14 de noviembre de 2017, https://www.ecologistasenaccion.org/article35291.html (acceso el 24 de diciembre de 2017)

4Ecologistas en Acción y La Transicionera: Caminar sobre el abismo de los límites, 14 de noviembre de 2017

5Véase: http://www.20minutos.es/noticia/305988/0/efectos/cambio/climatico/#xtor=AD-15&xts=467263 (acceso el 28 de diciembre de 2017)

6Véase: 350.org: https://350.org/es/ciencia/#solutions (acceso el 28 de diciembre de 2017)

7WWF: Informe Planeta Vivo 2016: La alimentación y la energía son los dos sectores clave para frenar el deterioro de planeta. 2017, http://awsassets.wwf.es/downloads/informeplanetavivo_2016.pdf?_ga=2.3341744.1033755716.1514488124-134849403.1514488124 (acceso el 28 de diciembre de 2017)

8WWF: Informe Planeta Vivo 2016: La alimentación y la energía son los dos sectores clave para frenar el deterioro de planeta. 2017

9Ecologistas en Acción y La Transicionera: Caminar sobre el abismo de los límites, 14 de noviembre de 2017

10Kumi Naidoo: Boiling Point, 2010, pagina 30

11Bill Moyer, JoAnn McAllister, Mary Lou Finley y Steven Soifer: Doing Democracy. The MAP Model for Organizing Social Movements. New Society Publishers, Gabriola Island, 2001; Andreas Speck: Nos organizamos para el cambio social. Un pequeño manual del organizing. Publicación prevista para 2018.

12Construible.es: Ipsos revela que el Cambio Climático es la principal preocupación medioambiental de la sociedad española, 24 de noviembre de 2017, https://www.construible.es/2017/11/24/ipsos-revela-cambio-climatico-principal-preocupacion-medioambiental-sociedad-espanola (acceso el 24 de diciembre de 2017)

13Kumi Naidoo: Greenpeace's Shard ascent reminds us of the power of civil disobedience, The Guardian, 11 de julio de 2013, https://www.theguardian.com/commentisfree/2013/jul/11/greenpeace-london-shard-arctic-protest (acceso el 3 de enero de 2018)

14Andreas Speck: El movimiento activista sobre VIH y SIDA en EE.UU. En: Andreas Speck: Nos organizamos para el cambio social. Un pequeño manual del organizing. Publicación prevista para 2018.

15Internacional de Resistentes a la Guerra: Manual para Campañas Noviolentas. 2nda edición. Londres, https://www.nonviolence.wri-irg.org/es/node/40552 (acceso el 27 de diciembre de 2017)

16Mariola Olcina Alvarado: Conversación con Yayo Herrero. "Igual caminamos hacia el colapso, pero yo lo hago acompañada de la mejor gente que hay en el mundo", El Salmon Contracorriente, 17 de febrero de 2017

17Arundhati Roy: Movimiento por la Justicia Global. Un arma que necesita ser afilada, 25 de enero de 2004, http://www.jornada.unam.mx/2004/01/25/mas-roy.html (acceso el 29 de diciembre de 2017)

18Maria J Stephan y Erica Chenoweth: Por qué la resistencia civil funciona. La lógica estratégica del conflicto no violento. En: International Security, Vol. 33, No. 1 (verano del 2008) pág. 7 a 44

19Timur Kuran: Now or Never: The Element of Surprise in the East European Revolution of 1989. En World Politics, Vol. 44, No. 1 (Oct 1991), 7-48

20Ramón Fernández Durán y Luis González Reyes: En la espiral de la energía. Volumen II: Colapso del capitalismo global y civilizatorio. Libros en Acción, Madrid y Baladre, Carcaixent, noviembre de 2014

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