Otra educación es posible: curso pedagogía en construcción

Parte del cartel del curso

Declaraba Illich, en los años 70, que las instituciones modernas son herramientas que contradicen su propia finalidad. Así, los automóviles son el principal obstáculo para la libre movilidad, los hospitales la más importante amenaza contra la salud pública y las escuelas el obstáculo por excelencia para quien desea aprender algo.

Dinamica

 

En su obra “La sociedad desescolarizada” denunciaba que lo que no se enseña en la escuela carece de valor y que conjugamos el conocimiento en términos del “tener” y no del “ser”. La educación tiene más que ver con el consumo de una mercancía, la acumulación de un conocimiento abstracto y esto provoca que tengamos una gran (pre)ocupación por atesorar la mayor cantidad de títulos desde la institución formal que, en primera y última instancia, determina qué y cómo debemos aprender.

Exponía el autor que como alternativa a todo este sistema había que buscar el centro del desarrollo en la propia experiencia humana, articulando tres premisas: el acceso a los recursos disponibles; la oportunidad de compartir los conocimientos entre quienes saben y quienes quieren aprender y la posibilidad para cualquiera de presentar en público un tema de debate donde dar a conocer sus argumentos [1].

Partiendo de estas y otras ideas, base del ideario libertario de la educación, me encontré en mayo con la oportunidad de abrir un espacio en colaboración con CGT Educación Sevilla.

La propuesta venía de la mano de mi compañera Tania I. Martínez, el sindicato tenía el espacio, las redes y la homologación por parte de la Junta de Andalucía (pues al final la titulitis también nos afecta para reclamar, por ejemplo, los sexenios en la función pública y son requisito fundamental para la fase de concurso de cualquier proceso selectivo) y nuestro papel sería el de facilitar un proceso participativo de diseño conjunto del curso con las personas que se inscribieran al mismo, así como buscar las personas que quisieran compartir sus saberes sobre aquellos puntos que nos fueran de interés para aprender. Todo un reto al que me sumé con gran ilusión y segura de las posibilidades de la facilitación de grupos para este tipo de procesos y, también, todo hay que decirlo, con pequeños miedos y dudas asociadas a lo nuevo y la sensación de caminar en la cuerda floja… ¡nada que ver con la preparación de un curso con todos sus objetivos, contenidos y actividades diseñadas y enlatadas con antelación!

¿El resultado de la experiencia? Muy, muy positivo. Fueron en torno a 12-18 personas quienes asistieron con regularidad al curso que se desarrolló cada jueves por la tarde del mes de mayo y primero de junio de 2018 en sesiones de 4 horas. Dimos inicio a dicho espacio con una sesión de sábado con el objetivo de comenzar a crear grupo (conocernos y reconocernos) y seleccionar los temas que queríamos abordar durante las siguientes sesiones.

¿Imaginas llegar al inicio de curso a la sesión inaugural de tu grado, máster o claustro y comenzar con una pequeña dinámica que te ayude a conocer a tus compañeras y compañeros desde un punto de vista más personal? ¿Imaginas que a partir de alguna propuesta comenzáis jugando y riendo, a la vez que aprendiendo la importancia del trabajo en grupo y creando cohesión como comunidad educativa? ¿Imaginas que no sólo te preguntan sobre qué quieres aprender ese curso, sino que también se abre la puerta a qué conocimientos puedes compartir con el resto del grupo y qué otras personas y proyectos conoces y serían interesantes para crear sinergias y aprender de y con ellas?

Durante el primer día del curso

La premisa era dar espacio a nuestras inquietudes, nuestros contactos, nuestros saberes y a partir de ahí construir de manera conjunta y autogestionada las siguientes 20 horas de curso. Facilitamos esta primera sesión adaptando algunas dinámicas de Joana Macy, Dragón Dreaming, café del mundo, etc.

Así, decidimos que abordaríamos las temáticas:

- Aprendizaje basado en proyectos; para lo que contamos con la experiencia tanto de Tania como mía.

- Educación emocional y resolución de conflictos; aprovechando que José Antonio Pérez era una de las personas integrantes del curso, autor del libro y facilitador de talleres “Las ruedas de la vida”; y también el contacto con Federación Enlace, que trabaja “Escuelas Restaurativas” y que nos regaló una preciosa sesión teórica-práctica en torno al abordaje de los conflictos desde esta perspectiva y el uso de la herramienta de los círculos.

- Experiencias; con la gran suerte de contar con grandes profesionales y familias enredadas en la educación activa y no directiva que compartieron su experiencia con el grupo: Escuelina Las Aguas de Almendralejo (vía skype); Criança (Alcalá de Guadaíra); La Escalerita (grupo de crianza autogestionado de 0-3 años en Sevilla capital), Finlandia (a partir del contacto de una de las integrantes del grupo ya que coincidían las fechas con un intercambio). Además de contar con la experiencia de Ricardo, integrante del curso, que ha trabajado durante algunos meses con REEVO (Red de Educación Alternativa, en Argentina)

Durante el primer día del curso

- Y por último, expresión oral; otra preciosa sesión que surgió de la organización conjunta y la aportación de la experiencia de una de las integrantes del curso, la presencia de la compañera de cole de otra de las participantes (que nos confesaba no haber tomado conciencia del trabajo que realizaba teniendo como base la expresión oral, temática en la que nos demostró ser una gran profesional) y, para cerrar, Alfredo Mantonavi nos obsequió una sesión práctica usando el teatro como herramienta con la que disfrutamos sin igual.

Como no podía ser de otra manera, la última sesión fue la evaluación del curso que se valoró con una gran motivación, agradecimiento y reconocimiento de la enorme cantidad de herramientas, saberes y conocimientos que habíamos compartido. Y, también, con la conclusión de que necesitábamos más espacios como aquel, más tiempo para profundizar en las diferentes temáticas y para debatir a lo largo y ancho de lo que las diferentes aportaciones nos habían sugerido.

Dinamica durante el curso

La abundancia que se crea cuando nos juntamos personas con intereses e inquietudes comunes, así como las redes y lazos que nos unen a otras personas y proyectos nos demuestra que el proceso de enseñanza-aprendizaje está en cada momento, más allá de las cuatro paredes de la institución de turno, mucho más cercana de lo que parece y que produce un gran valor con el simple gesto de compartirla en un espacio y relación horizontal.

Además, como resultado de este curso, ha comenzado a gestarse un “Colectivo Educación” que se ha presentado en el Festival Alternativo de Creatividad y Educación: FACE 2018, que tiene como objetivo “tejer redes, visitar espacios, ofrecer espacios de reflexión, promover el encuentro y la sintonía entre familias, proyectos, educadorxs/acompañantxs, etc.”

¡Esto promete ser sólo el principio!

 

Nota:

[1]Jon Igelmo Zaldívar (2016) Desescolarizar la vida. Madrid: Enclave de libros.

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