Ante la emergencia climática: ¿Pasamos a la acción?

Cartel de las jornadas
Fecha

Vivimos en una emergencia climática. El informe del IPCC de octubre expone claramente que tenemos hasta 2030 para reducir en un 30% las emisiones de gases de efecto invernadero y hasta 2050 para reducirlas a 'cero neto', si queremos mantener un clima vivible y limitar el calentamiento global a 1,5 Cº. En la misma dirección se mostraba recientemente otro informe del Programa del Medio Ambiente de las Naciones Unidas que afirma que los Estados deben triplicar sus esfuerzos para reducir sus emisiones.

Pero la responsabilidad y las consecuencias del cambio climático no son iguales para todo el mundo: los países y las poblaciones que se han beneficiado más de la explotación y quema de combustibles fósiles (carbón, petroleo y gas) deberían ser quienes asuman la mayoría de los gastos y esfuerzos de la reducción de las emisiones, y dentro de estos países tienen especial responsabilidad las empresas multinacionales y las personas con un alto nivel de ingresos y consumo. Los países empobrecidos por su parte, sobre todo en el Sur Global, ya sufren los impactos del cambio climático, en especial las poblaciones marginadas, y dentro de éstas son las mujeres las grandes afectadas y las que más responden. Las poblaciones marginadas de los países enriquecidos también están sufriendo ya estas consecuencias: pobreza energética, inseguridad alimentaria, el calor y las sequías. Por esto, la lucha contra el cambio climático debe partir de una perspectiva de justicia global, social y de género: la Justicia Climática.

Pese a estas realidades y las alertas de la comunidad científica, nuestros gobiernos, la clase política y las élites, no asumen su responsabilidad ni toman las medidas precisas. Por tanto, ante el fracaso de las instituciones y la inacción criminal de nuestros gobiernos, solamente una ciudadanía movilizada puede forzar medidas radicales para reducir estas emisiones. Ejemplos como las huelgas de estudiantes de institutos, iniciadas por la sueca Greta Thunberg y secundadas de manera multitudinaria en países como Australia, Alemania, Bélgica, Reino Unido, Italia, entre otros, nos dan esperanza. Como también otras iniciativas que están intentando construir la presión política y social necesaria a través de acciones de desobediencia civil: “Rebelión contra la Extinción”, que tendrá lugar en España a partir del 15 de abril, o "By 2020 We Rise Up", promovida por la red Acción por la Justicia Climática, iniciativas ambas de índole internacionalmente y que están comenzando a ser replicadas también en la península ibérica.

Andalucía, como región periférica y subalterna, es la región de España que ya está sufriendo más que cualquier otra región el cambio climático: los cultivos se echan a perder por olas de calor y frío; las lluvias torrenciales están afectando a viviendas y pueblos; los incendios se ciernen sobre zonas protegidas… Ante esta realidad diversas organizaciones de la sociedad civil sevillana nos preguntamos si queremos ser parte de la solución o del problema, si desde Sevilla, podemos contribuir a este nuevo movimiento por la justicia climática que se esta formando ¿Nos sumamos pues y pasamos a la acción?

El día 15 será una fecha clave para esto. El movimiento estudiantil, encabezado por el grupo Fridays for Future Sevilla, ha lanzado un llamamiento a una huelga estudiantil global. Y por la tarde, diversas entidades sociales han organizados unas jornadas formativas y de debate para construir este nuevo movimiento en Sevilla y desarrollar alianzas y estrategias de acción noviolenta para Sevilla y Andalucía occidental.

 

Fecha: 15 de marzo de 2019

12:00h: Concentración estudiantil FridaysForFuture, Plaza Nueva

17:00h-21:00h: Jornadas Ante la Emergencia Climática: ¿Pasamos a la acción? Lanónima, Pasaje Mallol 16, 41003 Sevilla